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Liderarse a uno mismo
Para poder liderar es necesario, primero, conducir la vida propia.
Conocerse. Tener objetivos claros para con uno mismo. Saber de las
virtudes y defectos propios.
Alex Rovira, experto en Self Management, explicó durante el World
Leadership & Self Management Forum, presentado por HSM, las
herramientas para conocerse a uno mismo, y así poder lograr altos
estándares de liderazgo.
“Creo que lo importante es intentar liderar la propia vida con
dignidad, con coherencia, con ética, con compromiso, con rigor y con
amor. Uno sólo puede ser un buen líder para los demás si es un líder
para sí mismo”. “Esa es la clave”, aseguró.
Entre los conceptos que servirán de guía a quien sea señalado a la
hora de dirigir un grupo de personas, se encuentra la Buena Suerte.
Sobre esto, explicó que esta es “una cuestión de actitud”. “La buena
suerte depende de cómo se aprovecha un golpe de suerte. Todo depende
de cómo se lo gestione”, agregó.
Para esto, propuso “Los Siete Poderes”, que serán la guía para el
liderazgo de alto rendimiento:
• Coraje: El coraje es cambiar. Es la conciencia mediante la cual
uno se esfuerza y toma valor para concretar algo.
• Responsabilidad: “Debemos ser responsables de nuestra propia
suerte Ser parte del problema y de la solución”.
• Propósito: “Es la voluntad y entrega para que un sueño se haga
realidad”.
• Humildad: Es necesario saber comprender todos los puntos de vista
y a todas las opiniones, por más desacertadas que sean. Esto lo
resaltará como líder de manera positiva.
• Confianza: Es muy difícil de construir pero fácil de romper. Vale
la pena confiar en sí mismos para romper problemas y cruzar las
barreras. Con confianza hay compromiso y responsabilidad. Aquellas
empresas que tienen un alto nivel de confianza, triplican sus
resultados. La confianza se aprende tanto como la resignación.
• Amor: El amor moviliza a las personas que motivan a quienes los
rodean.
• Cooperación: Es la interacción de los demás poderes.
La buena suerte dependerá de cómo se aprovechen las oportunidades
que se le presente a cada individuo, esas oportunidades que, tal
vez, sean producto del azar. Así, la Buena Suerte será el producto
entre la preparación y el azar que, en definitiva, dependerá de uno
mismo.
Sobre el liderazgo, Rovira destacó la importancia de saber
gestionarse a sí mismo para luego poder conducir a otras personas.
En sus propias palabras, “es fácil saber si alguien es un buen líder
observando simplemente el talante y los talentos de las personas que
le rodean”. Líder será aquel que sepa escuchar y dar sentido, el que
logre que los demás manifiesten sus propios e individuales talentos.
El líder debe poseer los poderes mencionados por el experto, es
decir ser humilde, saber escuchar al otro, cooperar y, por sobre
todas las cosas, tener confianza en sí mismo. Quien ostente esas
virtudes sabrá tratar -liderar- a su grupo si se dirige a ellos
según la personalidad de cada uno.
“Lo importante es intentar liderar la propia vida con dignidad, con
coherencia, con ética, con compromiso, con rigor y con amor. El
resto -dijo Rovira- viene por añadidura. Un buen jefe sólo puede
serlo para los demás cuando lo es para sí mismo. Esa es la clave del
liderazgo”, aseguró.
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